12 semanas de embarazo: desarrollo del bebé y los cambios en tu cuerpo


Los órganos del feto van madurando

En esta semana sigue con un crecimiento muy rápido, sólo en una semana aumenta un 15%. Es como si un niño creciese 7 cm en una semana. Los órganos siguen madurando rápidamente y muchas estructuras del cuerpo empiezan a tomar su forma definitiva. Por ejemplo, en esta semana se forman las cuerdas vocales, se inicia el desarrollo de uñas en pies y manos y empieza a aparecer muy poco a poco vello en el cuerpo.

 

El sistema digestivo, que ya recibe líquido gracias a que el feto deglute líquido, cada vez es más sofisticado. Al principio era un simple tubo, pero ha ido creciendo y curvándose sobre sí mismo para poco a poco empezar a parecerse a lo que conocemos como esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso. El riñón produce cada vez más orina, aunque muchas funciones que tendrá en el futuro todavía no han aparecido. Por ejemplo, no es capaz de aumentar o reducir la producción de orina ante un problema, como lo puede hacer un niño o un adulto. Por suerte, de momento no lo necesita, el líquido le llega de forma perfectamente equilibrada a través de la madre. De hecho, aunque el riñón produzca orina, no puede eliminar todas las sustancias que se acumulan por el metabolismo normal. Para ello tiene la placenta, que al estar en contacto con la madre, elimina estas sustancias. Como en casi todo, el organismo de la madre trabajará por el del feto hasta muy adelante en el embarazo.

Los genitales externos están ya diferenciados y si los pudiésemos observar directamente no tendríamos dudas ya sobre el sexo, aunque aún son difíciles de distinguir por ecografía. Sin embargo, los testículos en los fetos masculinos todavía estarán mucho tiempo dentro del abdomen.

El útero alcanza la altura del borde superior del hueso del pubis. Posiblemente aún no se note un aumento del abdomen pero si un médico palpa la barriga puede ya notar en pacientes delgadas como el útero empieza poco a poco a sobresalir por encima de los huesos de la pelvis.

 

En el 60% de las mujeres, las náuseas desaparecen en la semana 12, ya que están relacionadas con factores hormonales, sobre todo la beta-HCG. Se trata de una hormona que produce la placenta durante las primeras semanas, de hecho es la que se detecta en orina para saber si una mujer está embarazada. La beta-HCG tiene como misión hacer que los ovarios produzcan en grandes cantidades hormonas como la progesterona, que son muy necesarias para facilitar el desarrollo inicial del embarazo . Pero a partir de este momento estas hormonas ya no las producirán los ovarios, si no la misma placenta. La beta-HCG ya no es necesaria y va a empezar a disminuir a partir de esta semana. A pesar de ello, en un 30% de mujeres las náuseas no desaparecen hasta a las 16 semanas. Todavía queda un 10% en las que las náuseas persisten hasta el final del embarazo, pero es muy raro que lo hagan de forma tan molesta como al principio. Sólo se considera una situación preocupante cuando los vómitos son muy continuos. Es una complicación del embarazo que por suerte es muy poco frecuente.

Habitualmente la piel se encuentra más suave durante el embarazo, pero también aumenta la secreción de las glándulas sebáceas. Esto puede hacer que aparezcan problemas de acné, que suelen ser temporales. Pero lo cierto es que a otras mujeres que tenían acné les mejora la piel durante el embarazo. El embarazo puede producir otros cambios sobre la piel que comentaremos más adelante.