¿Dañan o no al bebé las peleas de pareja durante el embarazo?


Aunque el embarazo es un momento dulce y lleno de ilusión y felicidad, no hay que pasar por alto que también trae consigo ciertas discusiones en el seno de la pareja, por un sinfín de motivos (especialmente porque la futura mamá se encuentra más sensible en estos meses). Y eso es algo que hay que intentar evitar porque no sólo ambas partes se verán afectadas sino también porque el enfado que pueda experimentar la futura madre puede transmitírselos al bebé que viene en camino.

En fin, esto es todo lo que las mujeres que están en la dulce espera y sus parejas deben saber al respecto en materia de posibles enfrentamientos entre ambas partes.

¿Cómo afectan al bebé?

El bebé puede verse “afectado” de muchas maneras:

  • Los disgustos que tiene cualquier fémina durante el periodo de gestación pueden dar lugar a que su hijo nazca con bajo peso.

  • El desarrollo cerebral de tu bebé se puede ver afectado, como consecuencia del estado de nervios y estrés que experimenta su madre.
  • Los profesionales médicos consideran que los bebés de madres que tienen muchas discusiones de pareja durante el embarazo, cuentan con más riesgos de convertirse años después en niños con problemas de conducta.

  • El estar de los nervios y peleándose con su pareja puede llevar a que la gestante sufra hipertensión, favoreciendo que pueda tener que hacerle frente a un parto prematuro.
  • Si la madre está estresada, agobiada y, en cierta medida, deprimida por los conflictos sentimentales eso puede provocar que el desarrollo del bebé sea más lento de lo que debería ser normal.

¿Qué hacer para evitar discusiones?

Es importante que tanto la futura madre como su pareja traten de evitar las discusiones. ¿Cómo conseguirlo? Teniendo en cuenta una serie de recomendaciones básicas como las siguientes:

  • Los dos deben poner de su parte. Con esto nos referimos a que es esencial que los futuros padres piensen en su futuro bebé y traten de evitar los conflictos. Para eso, lo mejor es que ambos sean receptivos a hablar las cosas, a ceder en algunos aspectos y, sobre todo, es vital que apuesten siempre por la comunicación, pues con el diálogo es como se arreglan las cosas.

  • El futuro padre debe ser consciente de que la madre no sólo tiene que hacerle frente a un sinfín de síntomas que alteran su vida, sino a numerosos cambios hormonales que pueden revolucionar su estado de ánimo. De ahí que sea imprescindible que se muestre paciente, que la mime más que nunca y que intente ayudarla en la mayor medida posible, sobre todo tenerle mucha paciencia y comprensión.